Formando líderes en Belén de los Andaquíes y Puerto Rico, Caquetá

 

60 líderes fortalecieron sus habilidades para comunicarse, relacionarse y gestionar sus emociones como agentes de transformación en sus comunidades.

Durante los meses de abril y mayo de 2026, la Fundación Pequeñas Huellas Juveniles – FUNHUJU, en el marco del programa “Raíces de Paz”, desarrolló un proceso de formación dirigido a 60 líderes, hombres, mujeres y jóvenes de los municipios de Belén de los Andaquíes y Puerto Rico, Caquetá.

Esta iniciativa fue apoyada por el Banco de Iniciativas para las Comunidades del Ministerio del Interior, y tuvo como propósito fortalecer capacidades personales y sociales que contribuyan al liderazgo, la convivencia y la construcción de comunidades más participativas y resilientes.

Liderar también es saber escuchar

Ser líder no significa solamente tener la capacidad de orientar a otras personas. También implica saber escuchar, comprender diferentes perspectivas, comunicarse de manera asertiva y reconocer las propias emociones para responder de manera constructiva ante los desafíos.



Por eso, el proceso formativo se enfocó en tres habilidades fundamentales:

 Habilidades de comunicación

Se promovieron herramientas para fortalecer la comunicación asertiva, la escucha activa y la capacidad de expresar ideas y necesidades de manera respetuosa.

Habilidades sociales

Los participantes trabajaron en el fortalecimiento de relaciones interpersonales, empatía, cooperación y herramientas para desenvolverse positivamente en diferentes espacios comunitarios.

Regulación emocional

Reconocer lo que sentimos y aprender a gestionarlo es también una forma de fortalecer nuestro liderazgo. A través de ejercicios y espacios de reflexión, los participantes exploraron herramientas para afrontar emociones y situaciones difíciles de una manera más consciente.



60 líderes, muchas historias y un mismo propósito

El proceso reunió a hombres, mujeres y jóvenes con diferentes experiencias, perspectivas y formas de participar en sus comunidades.

Esa diversidad fue precisamente uno de los elementos más valiosos del encuentro: generar espacios donde distintas voces pudieran encontrarse, compartir experiencias y construir aprendizajes colectivos.

Cada participante llegó con una historia y unos conocimientos propios. El proceso permitió que esas experiencias se convirtieran también en oportunidades para aprender de los demás.

Porque fortalecer a un líder significa también fortalecer los vínculos que hacen posible una comunidad.

Raíces que construyen paz

El nombre “Raíces de Paz” representa una idea fundamental: la paz no se construye únicamente desde las grandes decisiones. También nace en las relaciones cotidianas, en la manera como nos comunicamos, resolvemos nuestras diferencias, reconocemos nuestras emociones y participamos en nuestra comunidad.

Por eso, fortalecer las capacidades de quienes ejercen diferentes formas de liderazgo en los territorios es apostar por comunidades con mayores herramientas para afrontar sus desafíos y construir soluciones colectivas.



La formación también deja huellas

Para FUNHUJU, cada proceso formativo representa una oportunidad para escuchar, acompañar y fortalecer capacidades.

En Belén de los Andaquíes y Puerto Rico, 60 líderes hicieron parte de una experiencia que buscó aportar herramientas para su desarrollo personal y comunitario.

Son 60 personas que hoy cuentan con nuevos aprendizajes para comunicarse mejor, relacionarse de manera más consciente y gestionar sus emociones.

Son también 60 posibilidades de multiplicar esos aprendizajes en sus familias, organizaciones y comunidades.

Somos pulmón social

En FUNHUJU creemos que las comunidades necesitan espacios para respirar, encontrarse, aprender y crecer.

Por eso seguimos trabajando para fortalecer capacidades y generar oportunidades que permitan a las personas convertirse en protagonistas de las transformaciones de sus territorios.



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